Resfriados y catarros

Los resfriados, también llamados catarros, son una de las enfermedades más comunes. Pese a que solemos englobarlos en el mismo saco, los resfriados se distinguen de la gripe en cuanto a la intensidad de los síntomas. Congestión y goteo nasal, estornudos, irritación ocular… son algunos de los síntomas propios del resfriado. Actualmente, existen más de 400 virus que puedes causar el catarro, y se sabe que suele tener una duración no superior a los 7 días.

En el caso del resfriado, el tratamiento con analgésicos es el recomendado, sabiendo que no cura pero sí mejora los síntomas. En este sentido, existe multitud de remedios caseros para el catarro, siendo el aceite de oliva el ingrediente básico para su elaboración.

El aceite de oliva: base de los remedios para el resfriado

Este tipo de infección vírica es muy estacional, aparece sobre todo en invierno, pero ataca a aquellas personas cuyo sistema inmunitario está debilitado. La forma de comer, el estrés o el cansancio pueden provocar que seamos más susceptibles a este tipo de enfermedades. En este sentido, por ejemplo, las personas con sobrepeso o los diabéticos tienen mayor tendencia a padecer de resfriados. Estudios científicos demuestran lo beneficioso que puede ser el aceite de oliva en el control del azúcar en sangre e, incluso, para perder peso.

Además de esto, es un alimento ideal para curar resfriados pues es fuente de vitamina A y E, que apoyan de forma importante al fortalecimiento del sistema inmunológico, mejorando la función inmune.